20240118

Películas con mensajes esenciales - La casa de la esperanza




Nota: este post contiene anticipaciones de la trama



    Esta conmovedora película, basada en hechos reales, es un testimonio de como algunos seres humanos trascienden los límites del miedo y del egoísmo, a pesar de que es lo natural en todos, y arriesgan su vida en forma altruista para salvar otras vidas. 

   Los héroes reales de esta historia son una pareja polaca: Jan Zabinski, zoólogo, escritor y profesor universitario,  y su esposa Antonina, escritora y pianista. Y la acción comienza en Varsovia, Polonia, en el verano de 1939. Antonina y Jan Zabinski conducen con gran eficiencia y amor por los animales el zoológico de Varsovia. Pero corren tiempos difíciles porque los nazis están por iniciar la guerra y con ella su tarea de exterminio.

    Polonia es invadida y en escenas desgarradoras vemos el trato que los judíos recibían: confinados en el Guetto de Varsovia, donde carecían de comodidades, con las estrellas de David cosidas a sus ropas para ser identificados, deambulando con bultos y valijas, y subiendo a los trenes que los llevaban a los campos de concentración donde la mayoría eran exterminados en las espantosas cámaras de gas. 

   Los Zabinski, que tienen muchos amigos judíos, deciden esconder a una escultora amiga. Y es a partir de eso que crece en ellos la idea de ayudar a más judíos, para lo cual se les ocurre una estratagema. Tienen un conocido alemán que es zoólogo y funcionario. Y dado que el zoológico no escapó a la destrucción general, le proponen criar cerdos para que sirvan de comida a los alemanes. Y esos cerdos los  alimentarán con los desperdicios que arrojan los judíos del Guetto. El alemán acepta y Jan Zabinski consigue así un permiso para entrar al Guetto. Y es en un camión, escondidos debajo de la basura, como va sacando a muchos judíos para llevarlos a los sótanos del Zoo, donde permanecerán por distintos períodos, hasta que otros polacos que participan en el rescate (probablemente pertenecientes a los grupos de la resistencia polaca) los lleven a otros destinos. 

  En la película aparece también, en breves escenas,  otra persona excepcional: el Dr. Janusz Korczak, quien fue un médico judío, escritor y pedagogo, y quien después de algún tiempo en el Guetto, fue exterminado en las cámaras de gas con muchos de los niños a los cuales educaba.  

   Tenemos que resaltar cuán grande fue el heroísmo de los Zabinski. Ellos eran católicos y al ayudar a los judíos estaban arriesgando sus vidas y la de su pequeño hijo. Y además tuvieron que soportar muchas cosas, como el asedio constante a Antonina por parte del nazi zoólogo, a quien ella sigue con paciencia el juego, porque de alguna manera es ese alemán el que manda ahora en el zoo, al que los nazis usan para guardar armas. O el simulacro de asesinato de su hijo, que ese mismo nazi hace ante Antonina,  casi al final de la guerra.  

   De los trescientos judíos que los Zabinski escondieron, sobrevivieron casi todos, y aunque Jan fue herido, mientras luchaba en las calles de Varsovia,  y fue llevado prisionero, logró sobrevivir y reunirse con su familia después de terminada la guerra. 

  La vida de los Zabinski nos reivindica como seres humanos. Junto a la maquinaria mortífera y monstruosa del poder nazi, el heroismo y la compasión hacia otros seres humanos por parte de esta pareja extraordinaria, cuyo valor y altruismo los ponen como ejemplo inspirador dentro de la historia de la humanidad. 

  La película está dirigida con sensibilidad, los actores son excelentes, y a pesar de lo desgarrador de algunas escenas, la emoción no nos impide el placer de verla.  

   Y para los que se sientan tocados por esta historia, aclaremos que el zoológico de Varsovia todavía está en funcionamiento y que allí pueden visitarse la casa y los escenarios donde transcurrió la vida de los Zabinski.





 


20230427

Películas con mensajes esenciales (2)

 


 

Trece vidas

 

   En el año 2018, en Thailandia, doce chicos  que integraban un equipo de fútbol y su entrenador quedaron atrapados en una cueva que se inundó. Estuvieron muchísimo tiempo adentro: diez días hasta que los encontraron y ocho días más hasta completar el rescate, el cual se mostró desde el inicio extremadamente difícil.  Y en esta extraordinaria película, no menos extraordinaria que los hechos reales que cuenta, vemos como el esfuerzo mancomunado de muchísima gente  (además de la participación del gobierno thailandés y de otros gobiernos, hubo miles de voluntarios, entre los cuales había notables expertos en buceo del extranjero) logró lo que parecía imposible. Lo hermoso de este film es que nos muestra qué maravillosos podemos ser los seres humanos cuando nos impulsan la generosidad y el altruismo, y como es posible lograr lo más difícil cuando las energías se unen en un esfuerzo común.

   No falta en esta historia la dimensión espiritual y recordemos que el  Budhismo Theravada, la principal religión de Thailandia, es profesado por la mayor parte de la población. Y así, desde la práctica de la meditación y la plegaria impartida a los niños por su entrenador —práctica que sin duda los ayudó a mantenerse relajados y con fe durante los numerosos días que estuvieron desaparecidos y sin comida,  y que también pudo haber ayudado a que toleren las muchas horas del rescate en condiciones de extrema peligrosidad para sus vidas—, hasta las plegarias de monjes y familiares, como también  los amuletos que una de las madres hace bendecir y que el buzo más experto acepta a regañadientes.

   Desde el inicio hubo solidaridad y sacrificios, como el de los campesinos que aceptaron perder su cosecha para que el agua que inundaba permanentemente la cueva (porque la lluvia no cesaba)  fuera desviada, facilitando así el rescate,  o como la rápida iniciativa de un   joven ingeniero hidráulico que cuando supo lo que pasaba se presentó en el lugar y organizó un grupo de voluntarios.

   De alguna manera, de un modo implícito, el mensaje esencial del film, al menos como yo lo entiendo, es que todo sirve, todo contribuye para resolver las cosas en nuestras vidas, y que tanto la pericia y experiencia de los buzos especializados como las plegarias y los amuletos pudieron ser factores que facilitaron el casi milagroso rescate.

   Como toda historia real nos estremece, pero además se trata de una historia bien contada, dirigida por Ron Howard con sensibilidad, con buenísimos actores (como Viggo Mortensen y Colin Farrell) y con escenas que nos emocionan y nos inspiran… Por ejemplo,  cuando al médico anestesista se le sugiere sacar a los chicos completamente inconscientes, en un primer momento él se niega: es algo que nunca se hizo y puede ser muy peligroso. Entonces el más veterano de los buzos ingleses  le dice que es mejor intentar algo, por muy peligroso que sea, que no hacer nada, porque de todas formas los chicos, si no los sacan, se van a morir. El mensaje es claro: siempre es mejor intentar algo que no intentarlo. O las escenas donde hay un progreso, como cuando los niños son encontrados o cuando a pesar de todos los obstáculos el rescate comienza a tener éxito.

   En suma: mensajes esenciales en una película esencial.

20220601

Películas con mensajes esenciales (1) - Chocolate

 


 

Nota: este post contiene anticipaciones de la trama

 

 

   Esta película del director sueco Lasse Hallstrom, quien siempre filma historias que transmiten mensajes, tiene un lenguaje narrativo parecido al de un cuento. Transcurre en un pequeño pueblo francés,  cuyo alcalde es un conde de antigua prosapia y muchos prejuicios, que dirige el pueblo de un modo paternalista y autoritario, lo cual incluye corregirle los sermones al joven  sacerdote del lugar. 

   La acción comienza en el invierno de 1959, durante el período de cuaresma. Mientras todo el pueblo está en la iglesia, llega una forastera algo nómada llamada Vianne (Juliette Binoche), con su pequeña hija,  para alquilar un local con vivienda: una pastelería que ella convertirá en chocolatería. Muy pronto recibe la visita del alcalde, para quien la recién llegada se muestra como una rebelde e inmoral madre soltera. Y así se plantea el conflicto central, el antagonismo entre el muy tradicionalista alcalde, para quien abrir una chocolatería (que para colmo de males está ubicada a dos pasos de la iglesia) en tiempo de cuaresma es pecado y Vianne, mujer joven y desprejuiciada.

   Vianne es algo hechicera (lo cual aprendió de su madre indígena, quien fabricaba remedios ancestrales con el cacao) y sus delicias de chocolate, variadas y tentadoras, crean ciertos efectos sanos y vitales  en los consumidores.  Y así Vianne comienza a intervenir en la vida de algunas personas, ayudándolas a resolver conflictos, como a Armande (Judi Dench), la dueña del local  y a Josephine (Lena Olin), una joven mujer a quien su marido maltrata, y que termina viviendo en la chocolatería y aprendiendo a trabajar con el chocolate. 

   Entonces llegan al pueblo, en sus pequeños barcos, un grupo de gente joven bastante informal, artesanos y músicos, entre los cuales se encuentra  Roux  (Johnny Deep).  El alcalde desaprueba la visita de esos jóvenes y cubre las paredes del pueblo con un anuncio en contra de ellos, difamándolos y sugiriendo que no se los reciba en ningún lugar. Pero Vianne y Roux se hacen amigos y ella anuncia un festival del chocolate para el domingo de Pascua. 

   El abandonado marido de Josephine, al verla divertirse en una fiesta en el barco de Roux, avisa al alcalde,  quien pronuncia unas palabras imprudentes. Y cuando la fiesta ha terminado, algunos duermen y Vianne y Roux tienen su primer encuentro amoroso, el violento marido prende fuego al barco. Por suerte nadie muere, pero  Vianne (que ha temido por la vida de su hijita) queda desmoralizada y decide irse del pueblo. Sin embargo, los intentos de Vianne para irse reciben la oposición de su hijita y de Josephine, quien convoca a los pocos amigos y amigas de Vianne para que la ayuden en los preparativos del festival. En una emotiva escena, Vianne (que vivía con alguna contradicción su perpetuo nomadismo) descubre que ahora tiene un lugar para quedarse y amigos que la ayudan.

   Al saber que con sus imprudentes palabras fue en alguna medida promotor del incendio, el alcalde se siente contrariado, lo cual no impide que vaya por la noche a la chocolatería, entre a la cocina por una ventana y empiece a destrozar todo lo que puede. Pero llevado por el mismo frenesí que lo impulsó a destruir, se tienta y comienza a comer chocolate y a reír histéricamente, aunque termina llorando como un niño. Al amanecer el cura pasa por delante de la chocolatería y ve en la vidriera al alcalde,  que se quedó dormido entre los restos de chocolate.  El alcalde le pide disculpas a Vianne, quien promete no contárselo a nadie.

   Ya en la iglesia, el joven sacerdote  da al fin un sermón que no ha corregido el alcalde y que brota de su corazón. Es un sermón  muy hermoso y sin duda uno de los mensajes centrales del film. Les dice a sus feligreses que no quiere hablar de los milagros de Jesús o de sus transformaciones o de su Divinidad, sino de su parte humana, de cómo vivió Él su vida aquí en la tierra, de su bondad y su tolerancia. Las palabras del sacerdote son una invitación a no excluir a los demás, a ser más buenos y tolerantes, y son edificantes e iluminadoras no sólo para los feligreses que asisten a la misa, sino también para los espectadores del film.

   Y llega al fin el domingo de Pascua. Toda la gente del pueblo está  disfrutando del festival. Hay música, danza, alegría y mucho chocolate.  El alcalde también participa de la fiesta y parece otra persona: entre él y Vianne hay un intercambio de sonrisas.

   Y termina la historia con la llegada del verano y de una nueva barca, que trae a Roux,  quien  ha regresado para reencontrarse con  Vianne.

  Esta conmovedora película es una clara invitación al amor y la amistad, a la bondad y la tolerancia, y como en otras películas de este gran director, el conflicto, el odio, el rigor y la intransigencia, se resuelven en el perdón, la conciliación, la armonía y la paz entre los personajes.

 

 


20210225

Otro blog que reciclo

Estar en la red es un proceso siempre vivo, siempre en movimiento. 

Por eso... estoy reciclando este blog, que solamente mantendrá las huellas del anterior. 

Mis tres primeras novelas las he publicado como blogonovelas. Y en las imágenes de este blog están los enlaces hacia ellas. 



20140618

Mensajes desde la literatura



Los mensajes de León Tolstoi


La tortuga y el águila

   La tortuga le pidió al águila que le enseñara a volar. El águila le advirtió que no lo intentara, ya que no estaba preparada para eso, pero la tortuga insitió.    Entonces el águila la tomó con sus garras, la levantó, y luego la dejó caer. La tortuga cayó sobre las piedras y se partió en pedazos. 


El perro y su sombra 
   Un perro estaba cruzando el río sobre un tronco, llevando un pedazo de carne en sus dientes. 
   Se vio en el agua y pensó que otro perro estaba llevando un pedazo de carne. Dejó caer su pieza y se arrojó hacia adelante para agarrar lo que el otro perro tenía. Pero la otra carne había desaparecido y a la suya se la llevó la corriente. 
   Y el perro se quedó sin nada.


Fables (Fábulas)
León Tolstoi

Traducción: Savitri Ingrid Mayer