Nota: este post contiene anticipaciones de la trama
Esta conmovedora película, basada en hechos reales, es un testimonio de como algunos seres humanos trascienden los límites del miedo y del egoísmo, a pesar de que es lo natural en todos, y arriesgan su vida en forma altruista para salvar otras vidas.
Los héroes reales de esta historia son una pareja polaca: Jan Zabinski, zoólogo, escritor y profesor universitario, y su esposa Antonina, escritora y pianista. Y la acción comienza en Varsovia, Polonia, en el verano de 1939. Antonina y Jan Zabinski conducen con gran eficiencia y amor por los animales el zoológico de Varsovia. Pero corren tiempos difíciles porque los nazis están por iniciar la guerra y con ella su tarea de exterminio.
Polonia es invadida y en escenas desgarradoras vemos el trato que los judíos recibían: confinados en el Guetto de Varsovia, donde carecían de comodidades, con las estrellas de David cosidas a sus ropas para ser identificados, deambulando con bultos y valijas, y subiendo a los trenes que los llevaban a los campos de concentración donde la mayoría eran exterminados en las espantosas cámaras de gas.
Los Zabinski, que tienen muchos amigos judíos, deciden esconder a una escultora amiga. Y es a partir de eso que crece en ellos la idea de ayudar a más judíos, para lo cual se les ocurre una estratagema. Tienen un conocido alemán que es zoólogo y funcionario. Y dado que el zoológico no escapó a la destrucción general, le proponen criar cerdos para que sirvan de comida a los alemanes. Y esos cerdos los alimentarán con los desperdicios que arrojan los judíos del Guetto. El alemán acepta y Jan Zabinski consigue así un permiso para entrar al Guetto. Y es en un camión, escondidos debajo de la basura, como va sacando a muchos judíos para llevarlos a los sótanos del Zoo, donde permanecerán por distintos períodos, hasta que otros polacos que participan en el rescate (probablemente pertenecientes a los grupos de la resistencia polaca) los lleven a otros destinos.
En la película aparece también, en breves escenas, otra persona excepcional: el Dr. Janusz Korczak, quien fue un médico judío, escritor y pedagogo, y quien después de algún tiempo en el Guetto, fue exterminado en las cámaras de gas con muchos de los niños a los cuales educaba.
Tenemos que resaltar cuán grande fue el heroísmo de los Zabinski. Ellos eran católicos y al ayudar a los judíos estaban arriesgando sus vidas y la de su pequeño hijo. Y además tuvieron que soportar muchas cosas, como el asedio constante a Antonina por parte del nazi zoólogo, a quien ella sigue con paciencia el juego, porque de alguna manera es ese alemán el que manda ahora en el zoo, al que los nazis usan para guardar armas. O el simulacro de asesinato de su hijo, que ese mismo nazi hace ante Antonina, casi al final de la guerra.
De los trescientos judíos que los Zabinski escondieron, sobrevivieron casi todos, y aunque Jan fue herido, mientras luchaba en las calles de Varsovia, y fue llevado prisionero, logró sobrevivir y reunirse con su familia después de terminada la guerra.
La vida de los Zabinski nos reivindica como seres humanos. Junto a la maquinaria mortífera y monstruosa del poder nazi, el heroismo y la compasión hacia otros seres humanos por parte de esta pareja extraordinaria, cuyo valor y altruismo los ponen como ejemplo inspirador dentro de la historia de la humanidad.
La película está dirigida con sensibilidad, los actores son excelentes, y a pesar de lo desgarrador de algunas escenas, la emoción no nos impide el placer de verla.
Y para los que se sientan tocados por esta historia, aclaremos que el zoológico de Varsovia todavía está en funcionamiento y que allí pueden visitarse la casa y los escenarios donde transcurrió la vida de los Zabinski.